domingo, 25 de septiembre de 2011

ESPAÑA, LA CRISIS Y MIS AMIGOS


En el camino de regreso a casa después de una visita relámpago a mis amigos españoles escribo esta entrada de mi blog para que las impresiones de su reencuentro no vayan a quedar en el infame olvido del tiempo que todo lo borra.
Madrid y Barcelona no han cambiado, son ciudades que para apreciar sus cambios requieren más de diez años de ausencia que es lo que llevaba yo sin visitar Barcelona y cinco en el caso de Madrid.   Siguen siendo dos hermosas ciudades cuya belleza no se limita a un par de edificios emblemáticos, un parque o una playa. Lo que para mi las hace mas bellas son las personas que allí viven, personas con las que he compartido momentos muy especiales de mi vida y con quienes tuve la oportunidad de volver a compartir.
Álvaro me abrió nuevamente las puertas de su hogar y de su corazón, vive ahora en el tradicional barrio madrileño de “Lavapies” y se ha convertido en un periodista comprometido con la comunidad latina de inmigrantes que lo quiere y lo respeta. Dirige un programa radial matutino y es imposible andar con él por las calles de Madrid sin encontrarse  algún oyente que le saluda y le hace comentarios acerca de la última emisión de “todonoticias”. Me contó de sus días y sus noches y compartió conmigo unos y otras, hablamos de sus proyectos y sus realizaciones, es un hombre feliz con lo que hace, conserva la belleza de su juventud y tiene esperanzas en el futuro.
Miguel y Pierre siguen juntos, en poco tiempo celebrarán su aniversario numero quince, se quieren y se respetan, ahora incluso discuten menos que hace cinco años cuando los había visto por última vez; tienen dos perros, un huerto, cinco gallinas y todas las mañanas desayunan huevos de su granja casera. Miguel trabaja, es profesor de ingles en un colegio, que envidia, le dije, yo haría ese trabajo gratis. Pierre esta en el “paro” (desempleado) , como el 20  % de españoles, pero es seguro que vuelva a conseguir “curro” (trabajo) muy pronto, es un profesional preparado, con basta experiencia laboral y habla 3 idiomas, de hecho después de llevarme al aeropuerto se dirigía a una entrevista de trabajo.
Jorge se hipoteco, cayo en la trampa del sistema bancario y es una mas de las miles de victimas de la “burbuja inmobiliaria”. En España no existe la figura de la “dación en pago”; de tal manera que si compras un inmueble hipotecas literalmente  tu futuro, por que si el inmueble pierde valor, tal como ha ocurrido en los últimos años, tienes que seguir pagando la diferencia entre el valor comercial y el crédito otorgado en caso que decidas devolverle el inmueble al banco.
Eduardo me alegro la tarde del martes con sus impertinencias y sus comentarios acerca de nuestro pasado común, tuve que darle un fuerte abrazo al reencontrarlo después de mas de 10 años de  no vernos para sacarlo de su natural parquedad, él sabe que lo quiero y quiero que lo sepa, fueron dos años viviendo juntos, en Londres y en Barcelona, esa misma Barcelona que ayer caminamos hasta que mi lesionada rodilla nos obligo a detenernos.
Juanita y Jordi se daban un beso mientras me esperaban en la estación de trenes de Sitges, parecían novios después de 13 años de relación, lo primero que hice al verlos fue comentarles mi impresión acerca de ese beso: hacen una hermosa pareja, son el uno para el otro, se merecen mutuamente. Juanita aprendió catalán y hasta lo habla en su trabajo, Jordi sigue contando la historia de Cataluña con su cámara, tienen un perro y un gato, el perro es  un labrador hermoso de nombre Andre, la gata es linda pero a mi no me gustan los gatos, por eso no recuerdo su  nombre. Desde el patio de su casa se ven las estrellas y desde la cocina se percibe  el olor  de sus jardines.  Que alegría sentí al verlos y que lastima no haber podido compartir más con ellos  y con todos mis amigos españoles.
Con todos ellos hablamos de tres asuntos fundamentales. La crisis, la crisis y la crisis. Y es que pareciera ser común denominador, pareciera que no hubiera otro tema de conversación y tal vez no lo había, tal vez sea cierto que ese tema absorbe buena parte de nuestros pensamientos y nuestras energías. Aquellos que tienen la suerte de tener un empleo se lamentan de la reducción de sus ingresos en los últimos años, quienes de manera independiente se buscan la vida como sea, cada día les resulta mas difícil llegar a fin de mes. Y es que en España “la crisis” se ha convertido en un asunto que a todos afecta, en especial a los jóvenes menores de 25 años cuyo índice de desempleo es del 50 % , pero si los jóvenes sufren los adultos no la tienen sencilla tampoco, el paro, como lo llaman en España ha llegado al 20 % , es decir que una de cada cinco personas en edad laboral están desempleadas y esas estadísticas no incluyen los miles de profesionales altamente educados que tienen que malvivir con salarios miserables en trabajos que no tienen nada que ver con las profesiones para las que se prepararon. Todos mis amigos coincidieron en estar indignados, en estar cansados de unos políticos cuyo único propósito parece ser el de mantener los mercados a flote olvidando que su primera obligación es velar por el bienestar de los ciudadanos y no por el bienestar de la banca. Casi todos mis amigos se muestran optimistas ante los cambios que los movimientos ciudadanos de concientización social como el “15M” o “Los indignados” puedan llegar a tener en sus vidas y en la de su país. Yo a todos les manifesté mi escepticismo, e insito en ello. Para que todos podamos participar de las bonanzas económicas y evitar que se repitan estas crisis se requiere una verdadera revolución, no bastan asambleas, ni plantones, ni marchas pacifistas. Las estructuras de poder están tan incrustadas en el sistema que nos gobierna que solo una verdadera revolución podrá arrebatarle el poder a los mercados para dárselo al pueblo, pero esa revolución no se va a dar en el corto plazo, por que los neoliberales han triunfado y han convertido los esfuerzos colectivos en cosa del pasado y si esas hordas de desesperados, desamparados, desterrados, deshabitados, desperanzados llegaran de verdad algún día a ser alternativa de poder, el mismo sistema que los creo se encargaría de eliminarlos.
Pero mis amigos son optimistas, ellos creen que España, Europa y el mundo saldrán de la crisis, no se dan cuenta que esta crisis hace parte del maquiavélico plan neoliberal que pretende ponernos a competir a todos por las migajas que el capitalismo salvaje nos va dejando. ¿No se dan cuenta acaso que ellos, los que se inventaron y mantienen este sistema, siguen disfrutando de los beneficios de esta política? Ahora son más ricos que nunca, ellos en sus yates y sus aviones privados mientras nosotros luchamos contra viento y marea para pagar nuestras hipotecas, nuestros arriendos o nuestra alimentación.
Era imposible no hablar de política con mis amigos españoles pero valió la pena hacerlo, valió la pena montarme en este avión, aguantarme 15 horas de malas películas y peor comida para compartir así fuera unas horas con ellos, valió la pena abrazarlos de nuevo y decirles a mi manera que los quiero, que los extraño y que espero que no sean necesarios otros 10 años para reencontrarnos.
A Pierre y a Miguel, a Juanita y a Jordi, a Alvaro, Jorge y Eduardo; a todos ellos gracias por salir de sus rutinas y compartir conmigo unas horas, por regalarme alegrías y sonrisas y por hacerme sentir que a pesar del tiempo y la distancia nuestra amistad es valiosa y aguantara los próximos diez años de ausencia.