En el camino de regreso a casa después de una
visita relámpago a mis amigos españoles escribo esta entrada de mi blog para
que las impresiones de su reencuentro no vayan a quedar en el infame olvido del
tiempo que todo lo borra.
Madrid y Barcelona no han cambiado, son
ciudades que para apreciar sus cambios requieren más de diez años de ausencia
que es lo que llevaba yo sin visitar Barcelona y cinco en el caso de
Madrid. Siguen siendo dos hermosas
ciudades cuya belleza no se limita a un par de edificios emblemáticos, un
parque o una playa. Lo que para mi las hace mas bellas son las personas que allí
viven, personas con las que he compartido momentos muy especiales de mi vida y
con quienes tuve la oportunidad de volver a compartir.
Álvaro me abrió nuevamente las puertas de su
hogar y de su corazón, vive ahora en el tradicional barrio madrileño de
“Lavapies” y se ha convertido en un periodista comprometido con la comunidad
latina de inmigrantes que lo quiere y lo respeta. Dirige un programa radial
matutino y es imposible andar con él por las calles de Madrid sin
encontrarse algún oyente que le saluda y
le hace comentarios acerca de la última emisión de “todonoticias”. Me contó de
sus días y sus noches y compartió conmigo unos y otras, hablamos de sus
proyectos y sus realizaciones, es un hombre feliz con lo que hace, conserva la
belleza de su juventud y tiene esperanzas en el futuro.
Miguel y Pierre siguen juntos, en poco tiempo celebrarán
su aniversario numero quince, se quieren y se respetan, ahora incluso discuten
menos que hace cinco años cuando los había visto por última vez; tienen dos
perros, un huerto, cinco gallinas y todas las mañanas desayunan huevos de su
granja casera. Miguel trabaja, es profesor de ingles en un colegio, que envidia,
le dije, yo haría ese trabajo gratis. Pierre esta en el “paro” (desempleado) ,
como el 20 % de españoles, pero es
seguro que vuelva a conseguir “curro” (trabajo) muy pronto, es un profesional
preparado, con basta experiencia laboral y habla 3 idiomas, de hecho después de
llevarme al aeropuerto se dirigía a una entrevista de trabajo.
Jorge se hipoteco, cayo en la trampa del
sistema bancario y es una mas de las miles de victimas de la “burbuja
inmobiliaria”. En España no existe la figura de la “dación en pago”; de tal manera
que si compras un inmueble hipotecas literalmente tu futuro, por que si el inmueble pierde
valor, tal como ha ocurrido en los últimos años, tienes que seguir pagando la
diferencia entre el valor comercial y el crédito otorgado en caso que decidas
devolverle el inmueble al banco.
Eduardo me alegro la tarde del martes con sus
impertinencias y sus comentarios acerca de nuestro pasado común, tuve que darle
un fuerte abrazo al reencontrarlo después de mas de 10 años de no vernos para sacarlo de su natural
parquedad, él sabe que lo quiero y quiero que lo sepa, fueron dos años viviendo
juntos, en Londres y en Barcelona, esa misma Barcelona que ayer caminamos hasta
que mi lesionada rodilla nos obligo a detenernos.
Juanita y Jordi se daban un beso mientras me
esperaban en la estación de trenes de Sitges, parecían novios después de 13 años
de relación, lo primero que hice al verlos fue comentarles mi impresión acerca
de ese beso: hacen una hermosa pareja, son el uno para el otro, se merecen
mutuamente. Juanita aprendió catalán y hasta lo habla en su trabajo, Jordi
sigue contando la historia de Cataluña con su cámara, tienen un perro y un
gato, el perro es un labrador hermoso de
nombre Andre, la gata es linda pero a mi no me gustan los gatos, por eso no
recuerdo su nombre. Desde el patio de su
casa se ven las estrellas y desde la cocina se percibe el olor
de sus jardines. Que alegría sentí
al verlos y que lastima no haber podido compartir más con ellos y con todos mis amigos españoles.
Con todos ellos hablamos de tres asuntos
fundamentales. La crisis, la crisis y la crisis. Y es que pareciera ser común
denominador, pareciera que no hubiera otro tema de conversación y tal vez no lo
había, tal vez sea cierto que ese tema absorbe buena parte de nuestros pensamientos
y nuestras energías. Aquellos que tienen la suerte de tener un empleo se
lamentan de la reducción de sus ingresos en los últimos años, quienes de manera
independiente se buscan la vida como sea, cada día les resulta mas difícil
llegar a fin de mes. Y es que en España “la crisis” se ha convertido en un
asunto que a todos afecta, en especial a los jóvenes menores de 25 años cuyo índice
de desempleo es del 50 % , pero si los jóvenes sufren los adultos no la tienen
sencilla tampoco, el paro, como lo llaman en España ha llegado al 20 % , es
decir que una de cada cinco personas en edad laboral están desempleadas y esas estadísticas
no incluyen los miles de profesionales altamente educados que tienen que
malvivir con salarios miserables en trabajos que no tienen nada que ver con las
profesiones para las que se prepararon. Todos mis amigos coincidieron en estar
indignados, en estar cansados de unos políticos cuyo único propósito parece ser
el de mantener los mercados a flote olvidando que su primera obligación es
velar por el bienestar de los ciudadanos y no por el bienestar de la banca.
Casi todos mis amigos se muestran optimistas ante los cambios que los movimientos
ciudadanos de concientización social como el “15M” o “Los indignados” puedan
llegar a tener en sus vidas y en la de su país. Yo a todos les manifesté mi
escepticismo, e insito en ello. Para que todos podamos participar de las
bonanzas económicas y evitar que se repitan estas crisis se requiere una
verdadera revolución, no bastan asambleas, ni plantones, ni marchas pacifistas.
Las estructuras de poder están tan incrustadas en el sistema que nos gobierna
que solo una verdadera revolución podrá arrebatarle el poder a los mercados
para dárselo al pueblo, pero esa revolución no se va a dar en el corto plazo,
por que los neoliberales han triunfado y han convertido los esfuerzos
colectivos en cosa del pasado y si esas hordas de desesperados, desamparados,
desterrados, deshabitados, desperanzados llegaran de verdad algún día a ser
alternativa de poder, el mismo sistema que los creo se encargaría de
eliminarlos.
Pero mis amigos son optimistas, ellos creen
que España, Europa y el mundo saldrán de la crisis, no se dan cuenta que esta
crisis hace parte del maquiavélico plan neoliberal que pretende ponernos a competir
a todos por las migajas que el capitalismo salvaje nos va dejando. ¿No se dan
cuenta acaso que ellos, los que se inventaron y mantienen este sistema, siguen
disfrutando de los beneficios de esta política? Ahora son más ricos que nunca, ellos
en sus yates y sus aviones privados mientras nosotros luchamos contra viento y
marea para pagar nuestras hipotecas, nuestros arriendos o nuestra alimentación.
Era imposible no hablar de política con mis
amigos españoles pero valió la pena hacerlo, valió la pena montarme en este avión,
aguantarme 15 horas de malas películas y peor comida para compartir así fuera
unas horas con ellos, valió la pena abrazarlos de nuevo y decirles a mi manera
que los quiero, que los extraño y que espero que no sean necesarios otros 10 años
para reencontrarnos.
A Pierre y a Miguel, a Juanita y a Jordi, a
Alvaro, Jorge y Eduardo; a todos ellos gracias por salir de sus rutinas y
compartir conmigo unas horas, por regalarme alegrías y sonrisas y por hacerme
sentir que a pesar del tiempo y la distancia nuestra amistad es valiosa y
aguantara los próximos diez años de ausencia.