En sus cartas de despedida Sergio David Urrego da respuesta a todas y cada una de las
preguntas que los académicos especialistas en el estudio del suicidio,
sociólogos y psicólogos, puedan hacerse, dejó muy claros los motivos, los
antecedentes, las circunstancias y los responsables, Sergio Urrego nos dejó un legado
inmenso al advertirnos lo mal que está
una sociedad que permite este tipo de situaciones en que el poder se usa
siempre para aplastar al individuo, sus profundas convicciones anarquistas y fuerte
carácter contestatario eran una afrenta a un sistema de valores caduco incapaz
de comprender los cambios sociales.
Los responsables directos de la decisión que toma
Sergio tienen nombre propio y es él mismo quien los denuncia en su cartas, se
llaman: Mauricio Ospina, Ivon Andrea Cheque Acosta, Amanda Azucena Castillo y los
ignorantes padres de Danilo Pinzón, quien fuera su pareja al momento de los
hechos .
Su profesor, Mauricio Ospina, que sin tener la
potestad legal para hacerlo y abusando de su posición de poder decomisó un celular y al encontrar fotos de Sergio y
Danilo besándose, no tuvo mejor alternativa que informarle a las directivas del
colegio que llamaron a los alumnos y les exigieron acompañamiento sicológico, como
si la homosexualidad fuera una enfermedad que pudiera curarse con terapia, si
el profesor Ospina fuera un docente preparado hubiera dejado pasar el asunto o
tal vez sugerirles el uso de preservativos para evitar el riesgo de contagio de
alguna ETS.
La psicóloga Ivon Andrea Cheque Acosta que no tuvo
inconveniente en hacer pública una relación de pareja que al parecer los
interesados no querían que se hiciera pública, una psicóloga que intenta
reeducar con la vergüenza también debe ser despojada de su titulo y prohibírsele
el ejercicio de una profesión para la que evidentemente no está capacitada.
La rectora del "Gimnasio Castillo Campestre",
Amanda Azucena Castillo, cuyo ego inmenso le llevo a nombrar ese colegio con su propio
apellido, asumo que el colegio le pertenece y por eso es la rectora porque de
otra manera no se explica que una persona sin ninguna preparación pueda
regentar un colegio, que fundó y dirigió
para su propio beneficio económico, y que
se ensañó contra Sergio Urrego y Danilo Pinzón
por el solo hecho de ser homosexuales, esta directora hizo todo lo posible para
asegurarse que la vida de Sergio y su pareja fueran lo suficientemente
miserables durante su estancia en ese colegio, ojala todos los padres que tengan
hijos matriculados en esa institución decidan sacarlos de inmediato, ese podría
ser un buen homenaje a la memoria de Sergio, una acción colectiva, que él tanto
defendía, con resultados inmediatos: la quiebra de ese negocio, porque detrás
de todos estos colegios hay un ánimo de lucro que basado en la premisa
capitalista de la mayor utilidad, en el menor tiempo y al menor costo, contrata
profesionales incompetentes, olvidan que su labor no es solo enseñar a sumar a
sus alumnos y enriquecerse a sí mismos, también deben servir de apoyo a los
estudiantes.
Los padres de Danilo Pinzón que decidieron en su
infinita ignorancia acusar a Sergio de acoso sexual cuando es evidente que lo
que allí hubo fue una relación consentida. (ver declaraciones de amigos y
compañeros) , ellos creyeron, como tantos otros, que la homosexualidad de su hijo era culpa de alguien,
en este caso de Sergio y que su hijo Danilo podía "curarse" si se
alejaba de la fuente de su "anomalía" .
Pero también son responsables por omisión las
autoridades que debieron actuar y no lo hicieron, la secretaría de educación
departamental que recibió las denuncias contra el colegio y sus directivas y no
hizo nada y la fiscalía que no investigo a fondo las absurdas acusaciones de
los padres de Danilo.
Profesor, psicóloga y rectora son los responsables de
un accionar criminal que intentan justificar en un comunicado de prensa lleno
de clichés y lugares comunes que contradicen los hechos claramente descritos
por Sergio en su carta de despedida, por sus amigos, sus compañeros y su propia
madre.
Ellos, que debían velar por la seguridad y la educación
de Sergio se ensañaron en su contra por el simple hecho de tener el coraje de vivir
abiertamente su sexualidad y manifestar también públicamente su anarquismo
militante, ellos pretendían silenciar y aislar a Sergio pero lograron el efecto
contrario, Sergio con su muerte los ha puesto en la picota publica, la insensibilidad
de estos tres sociópatas y de los padres de su ex pareja no tiene límites, incluso
llegaron al extremo de castigar a los compañeros de Sergio que asistieron a su
exequias, el daño que causaron ya no
puede ser reparado, no hay sanción posible que lo logre, no habrá ninguna
sentencia judicial que le devuelva la vida a Sergio y ni siquiera cerrando el
colegio o declarando la muerte profesional de estos tres incompetentes compensarán
el vacío que Sergio deja con su partida, no solo en sus seres queridos sino en
todos aquellos que creemos en la posibilidad de un mundo mejor y que Sergio a
tan temprana edad ya tenía muy claro
gracias a lo que había aprendido fuera de las prisiones del pensamiento oficial
que llaman colegios, institutos, gimnasios o universidades.
Pero la responsabilidad directa no alcanza a ocultar
la responsabilidad que nos atañe a todos por cobardes, por no enfrentar un
sistema incapaz de dar solución a los grandes males que nos aquejan y seguir cómodamente
con nuestras vidas cuando hay tanto dolor y sufrimiento a nuestro alrededor,
todos somos culpables por omisión, por callar ante la injusticia, por respetar
demasiado unos valores en los que ya no cabemos y que no nos representan, yo
mismo soy culpable por limitarme a escribir cuando debiera estar dando la
batalla en las calles, como lo hizo Sergio y lo hacen sus compañeros de la Union
Libertaria Estudiantil a quienes extiendo mi saludo solidario.
A Sergio David Urrego lo mataron además la intolerancia y la homofobia que corroe las
entrañas de la misma sociedad machista y patriarcal que elige, mantiene y
sostiene personajes nefastos como el Procurador Ordoñez que le ha dado voz y
demasiado poder a los fanáticos religiosos que pretenden imponer sus códigos
morales sobre el resto de la población.
Análisis de las reacciones en redes sociales:
He leído comentarios en las redes sociales que
francamente me dejan desconcertado, abrumado, adolorido y triste. Personas que
se atreven a decir públicamente, cosas como: " Eso debieran hacer todos
los maricas; suicidarse" ó "que se puede esperar de un marica" y
estos fueron los comentarios menos ofensivos que leí, las redes sociales se han
convertido en un reflejo de la intolerancia de nuestra sociedad, si usted es de
los que piensa de esa manera lo invito a reflexionar y si después de hacerlo todavía
cree que Sergio merecía morir por marica y por rojo (el mismo argumento fue usado
para justificar el asesinato de Federico García Lorca y Pier Paolo Passolini para poner solo dos ejemplos) venga por mí, también soy marica, ateo,
anarquista y libertario, pero tenga la certeza que no estaré esperándole de
brazos cruzados, si usted me declara su enemigo por lo que pienso y lo que
escribo no espere compasión ni piedad.
Si usted no se indigna con la cadena de
acontecimientos que llevaron al trágico final de Sergio Urrego no merece estar
en mi grupo de amigos y lamento informarle que su falta de empatía le hace
acreedor a mi desprecio, elimíneme del facebook, pero sobre todo elimíneme de
su vida, no merece mi amistad ni mi afecto quien no manifieste una mínima señal
de empatía, quien se atreva a decir que Sergio fue egoísta, o cobarde. Quien se
atreva a escupirme su ignorancia con citas bíblicas o códigos de conducta
caducos despídase de mi y de mi amistad.
Connotaciones políticas de su suicidio y de su sexualidad, como formas de insurrección y militancia:
Se equivocan quienes creen que en esta época los
chicos y las chicas no pueden disfrutar de su sexualidad, claro que lo hacen, y
algunos, como el mismo Sergio, convierten su sexualidad en su militancia, eso
es lo que hace de Sergio Urrego un ser extraordinario, pero no es el único, hay
millones de chicos y chicas que viven su
sexualidad sin pedirle permiso a los guardianes de la moral y están en su
derecho de hacerlo, porque sobre sus cuerpos solo mandan ellos y ellas, ni
dioses ni amos, "Mi sexualidad no es un pecado, es mi propio paraíso" frase de Daniel Arzola un artivista que Sergio Urrego seguia en sus redes sociales y cuyo trabajo compartio algunas veces en su facebook y en su Twitter.
Sergio era un chico brillante, inquieto e inteligente,
anarquista por convicción y su acto final además de librarlo de un mundo que
despreciaba su inteligencia y su rebeldía, lo convierte en un héroe de la causa
que durante su corta vida defendió, el suyo no fue un suicidio egoísta, la decisión
de Sergio fue un manifiesto contra el sistema de valores opresivos de una
sociedad en la que las normas legales son letra muerta cuando de proteger a los
débiles se trata, por eso el estado y todos sus agentes, incluyendo el sistema
educativo, atacan la disidencia y la protesta social, y hacia donde miremos
encontraremos formas veladas y manifiestas de represión, Sergio se rebela
contra esos valores y decide, como tantos otros chicos y chicas que ya no
guardan silencio, convertir su sexualidad en su militancia y a través del
estudio de la represión de la sexualidad
y gracias a una mente inquieta, investiga y encuentra relación directa entre
los intentos de represión de su sexualidad y el sistema de valores que el
capitalismo defiende, Sergio con su acto nos enseña que de manera individual también
podemos ser motores del cambio, Sergio Urrego, con su muerte nos dio, entre
otras, una lección de vida y de lucha.
Las lecciones de Sergio: la primera de ellas es
cuestionarlo todo y en especial cuestionar la autoridad porque es solo poniendo
en entredicho el poder de los poderosos que podemos empezar a entender el
funcionamiento de las estructuras de poder y del mismo mundo. Segunda lección
de Sergio; antes de matricular a su hijo en un colegio estudie muy bien la hoja
de vida de los docentes y profesionales que van a hacerse cargo de la educación
de sus hijos, vaya , escuche las declaraciones de la rectora de ese colegio, (link
al final de esta columna) usted cree que esa mujer tiene la preparación
suficiente para ser la rectora del colegio de su hijo ? Y por último, entérese un
poco más de lo que es el anarquismo, investigue, lea, pregunte, debata, actué,
haga algo, lo que sea, el tiempo es ahora. Sin dioses ni amos.
Los invito a visitar las páginas de Sergio Urrego en
las redes sociales (al final de mi diatriba están los links) allí encontrarán información
de su vida y su obra, de sus convicciones y sus ideas, naveguen por allí, entérense,
conozcan la historia del anarquismo, saquen de sus cabezas la idea del
anarquismo como sinónimo de caos y desorden, esa es la idea que el opresor
quiere que vea, más bien busque a su opresor más cercano, ese que le agobia y le
hace dormir mal, piense en su opresor, en el jefe que goza del fruto de su
trabajo y atrévase a cuestionar ese sistema de valores; si es un profesional
independiente, piense en el banquero que le cobra intereses impagables o el
estado que le agobia con impuestos por una protección que no recibe y por unos
servicios insuficientes que también tiene que pagar de su bolsillo. Si está
desempleado pregúntese porque habiendo tantas cosas y necesidades por suplir en
este mundo no hay trabajo para todos. Si llego a la vejez y no alcanzó a
cotizar para la pensión pregúntese a donde se fue todo el dinero que aporto
durante su vida laboral. Si quería
estudiar y no pudo hacerlo pregúntese porque usted no pudo y los poderosos y
sus hijos van a las mejores universidades del mundo. A donde cree que se va el dinero de sus
impuestos ? a pagar burocracia para que usted siga como borrego votando cada
cuatro años por los mismos ladrones y los mismos asesinos, no hay peor ciego que
el que no quiere ver, llevamos mas de cien años eligiendo a nuestros opresores y silenciosos
ante la opresión, es su voto el que les da autoridad, sin nuestros votos ellos
no existen, no son nada.
La educación hace parte de ese esquema de
valores. Alguna vez se ha preguntado
porque los colegios tienen formas arquitectónicas y sistemas de gestión tan
similares a las cárceles ? o porque
algunos estudiantes abusan de otros mediante el "bullying" ? la
respuesta se encuentra fácilmente si usted, como Sergio, decide ver mas allá de
sus narices, si en vez de conformarse con la información que le ofrecen los
conglomerados económico - mediáticos,(RCN, Caracol, y casi todas las agencias
de noticias internacionales nacidas para controlar el flujo de información) si en vez de conformarse con el pensamiento único,
indaga, pregunta, investiga, cuestiona; la respuesta está en el sistema de
valores que nos han impuesto como única alternativa, ese sistema que privilegia
el poder por encima del conocimiento, el control sobre la crítica, la producción
de capital por encima del desarrollo del individuo; detrás de todo siempre está
la mano negra del capitalismo que todo lo que toca lo vuelve mierda, por el dinero
se pierden amistades que creíamos valiosas, por el dinero se hacen guerras y
hasta se justifican, por el dinero se hunde en la miseria la inmensa mayoría de
la población del planeta para beneficio de las élites, está en el dinero y en
los medios para adquirirlo la raíz de todos los males de nuestra sociedad, solo
liberándonos de sus ataduras podremos ser libres de verdad, no ese remedo de
libertad que nos quieren hacer creer como la única a la que podemos aspirar, la
libertad del poderoso es la libertad de consumo, esa libertad no la quiero; no
me hace falta el celular de ultima tecnología ni la lavadora inteligente que
limpia hasta las manchas de la
conciencia, limitar su libertad a la libertad consumista es a la larga el
principal problema que debemos afrontar, limitar nuestro derecho a decidir
nuestro destino solo para depositar el voto cada cuatro años para que otros
decidan por nosotros lo que nos conviene es absurdo, eso no es democracia, eso
no es más que propaganda útil para mantenernos en la ilusión de que nuestra opinión
cuenta, pero no es cierto, cuando los poderosos legislan lo hacen siempre
pensando en sus propios intereses y los de sus aliados en el poder, usted nunca
es invitado a participar de las decisiones realmente importantes, usted solo es
ciudadano cuando deja de ser hombre, la verdadera libertad no está en las
urnas, la lucha por la libertad está en las calles, en los campos, en las
mentes, en los actos; eso lo supo Sergio a los diez y seis años, yo tuve que
esperar mucho más para saberlo, tengo exactamente treinta años mas que Sergio y
tal vez ya no tenga tiempo de contribuir al cambio social desde las trincheras
de la calle, pero no quería irme a dormir esta noche sin escribir acerca de
este asunto y lograré mi objetivo si tan solo uno de mis lectores empieza a
hacerse las mismas preguntas que Sergio un día se hizo.
Lea, salga del facebook, aproveche el internet para
enterarse de lo que ocurre en el mundo; si durante su proceso formativo usted no
tuvo el valor que a Sergio le sobró, para cuestionar las estructuras de poder, hágalo
ahora, nada ni nadie se lo impide, el conocimiento está literalmente al alcance
de su mano, a un click de distancia, entérese del contexto de las noticias; cuando
vea que entrevistan a un militar, policía o cualquier representante del
gobierno, de cualquier gobierno, pregúntese porque responde lo que responde; detrás
de toda explicación de las instancias de poder se esconden intereses ocultos que
buscan la cohesión social para mantener las cosas como están, no habrá cambios
en nuestra sociedad si delegamos nuestro derecho a la autodeterminación en
personas cuyo único interés es llegar al poder o mantenerse en él, es la
codicia del sistema la que crea personas como el profesor Ospina, la sicóloga Cheque
Acosta, la rectora Amanda Castillo,el procurador Ordoñez, los padres de Danilo
Pinzón, ellos no son más que piezas de
una maquinaria perfectamente funcional que reproduce las mismas estructuras de
poder en todas y cada una de sus jerarquías.
Nuestro sistema
educativo está diseñado para crear ciudadanos obedientes y respetuosos de las
normas y no para el verdadero aprendizaje, aquel que nos lleva a comprender
nuestro entorno, a cuestionarlo y a preguntarlo todo. Cuando el niño pregunta, tan pronto aprende a
comunicarse: "que es esto", ejerce su primer acto anarquista, el niño
que destruye e intenta reconstruir sus juguetes es un pequeño anarquista, el niño que empieza a caminar y expande su
mundo al dejar de mirar solo al piso mientras gateaba es un anarquista natural
que utiliza su visión como herramienta para acceder al conocimiento, todos
nacemos anarquistas pero el sistema nos "educa" , la curiosidad
innata del niño se ve limitada tan
pronto ingresa a las cadenas de producción del pensamiento único que se
disfraza de educación para coartar la libertad y la curiosidad, nuestro sistema
educativo enseña los valores de las elites, aquellos valores que dicen que hay
que seguir las enseñanzas de un libro escrito por barbudos semianalfabetas de hace
miles de años, o por quienes están interesados en que usted, sus hijos y los
hijos de sus hijos sean lo suficientemente obedientes para consumir y hacer parte
de ese engranaje. Quienes, como Sergio, se atreven a cuestionar ese sistema de
valores, son rechazados o invisibilizados, al principio de manera sutil y
luego, de ser necesario, por la fuerza, y el poder no escatima esfuerzos en
hacerle saber al pequeño rebelde que sus acciones no son aceptadas ni
toleradas, Sergio tenía 16 años cuando decidió, en un acto de valentía
incalculable, ponerle punto final a sus días, su suicidio fue también un acto político,
digno de admiración y respeto.
El mismo sistema que él de manera consciente e informada criticaba,
se encargará de minimizar el alcance de su suicidio al tratar de encerrarlo en
las mismas paredes que quisieron encerrar su espíritu de lucha; las autoridades
espurias, y toda autoridad es espuria, harán todo lo necesario para que usted
crea que investigarán y sancionarán ejemplarmente, pero no es cierto, no hay
nada que pueda devolverle la vida a Sergio y si algo podemos hacer quienes le
sobrevivimos es aprender de su lección: informarnos, estudiar, leer, salir del
facebook , dejar atrás el "meme", olvidarse del "selfie". De
verdad usted cree que es feliz porque puede comprarse el ultimo celular, o el
mejor carro del mercado ? como puede usted ser feliz cuando a su alrededor este
sistema que nos rige genera la violencia que dice combatir ? con qué autoridad se
abroga el derecho de decir que usted solo piensa en la felicidad de sus hijos
cuando sabiendo lo que ocurre a su alrededor decide darle a sus hijos la misma educación
que usted recibió ? aquella que ratifica los valores del dinero y el poder como
únicas fuentes de felicidad y éxito en la vida ? Quiere hijos felices o
prefiere sistemas perfectos que le den sensación de seguridad a usted y a sus
semejantes ?
Lea, infórmese, apague la telebasura, desconéctese del
twitter, deje de tomarse selfies estúpidas y de echarse agua en la cabeza para
apoyar causas que ni entiende, infórmese de lo que pasa a su alrededor, actué,
marche, indígnese, emputese, desaprenda, reaprenda, eduque y reeduque, salga a
las calles, hágale saber a los poderosos que usted ya no les cree nada, que no
tienen derecho a decidir nuestro presente ni el futuro de nuestros hijos;
libere, libérese, deje de ser un esclavo del sistema que le oprime y viva su
vida sin dioses y sin amos, atrévase a vivir , atrévase a pensar, atrévase a
cuestionarlo todo, a preguntarse, como lo hizo Sergio, el por qué de las cosas,
conozca la historia, la suya y la de su entorno y si le queda tiempo y siempre
hay tiempo si se desprende de los distractores del sistema, indague mas, y
conozca la larga historia de dominación que ha decidido nuestros destinos desde
antes de nuestro propio nacimiento, ya no tiene excusas para no leer a Foucault, Nietzsche, Proudhon,
Bakunin, Chomsky, N. Klein, Žižek, Derrida, Habermas, Zygmunt, Krugman, Vallejo, Cioran, Dawkins, Hitchens,
Onfray, Lacan, Goldman, Berkam..... la mayoría de las obras de estos y otros autores están disponibles
en internet, ya no necesita dinero para comprar libros, ya no necesita
desplazarse a las bibliotecas para acceder al conocimiento, solo piense, infórmese
y actúe. Atrévase a ser libre.
Que la muerte de Sergio le duela tanto que quiera
saber las causas de su decisión, no se quede en los titulares, no se conforme
con las investigaciones exhaustivas que no investigan nada ni mucho menos
resuelven la raíz de nuestros males que con un poco de información podemos esclarecer,
detrás de todo acto del poder está el objetivo primario de mantener las cosas
como están, detrás de las leyes están quienes las hacen y detrás de ellos
nosotros que les damos el poder para que las hagan, detrás de todos nuestros
problemas sociales está este sistema de valores que privilegia el afán de lucro
y la codicia como valores supremos, hágale entender a los poderosos que sus
lujos y sus excesos no son bien recibidos, que sus carros y sus escoltas no
pueden seguir pisoteando nuestro deseo de vivir en un mundo libre, en el que la
libertad no sea un bien de consumo al que se accede de manera proporcional al
poder adquisitivo del que a ella aspira, entienda usted mismo que las ataduras
que intentó deshacer Sergio con su heroico acto solo pueden romperse si desde
adentro saboteamos las estructuras de poder, rebélese, llénese de valor y
subvierta el orden, colabore con sus compañeros de trabajo, boicotee desde su trinchera
individual la barbarie del opresor, deje de pensar en su beneficio individual
para concentrarse en el bien común, solo si todos podemos tener acceso a los
bienes y servicios que algunos disfrutamos podremos vivir en paz, porque
mientras haya un solo niño que muera de hambre en un mundo que gasta miles de
millones en la guerra no podre estar tranquilo con mi conciencia. No se
enliste, no empuñe las armas para defender a los poderosos, no se sienta orgulloso de su bandera ni de ese
pedazo de tierra donde en suerte o por mala suerte le toco nacer, olvídese de
los nacionalismos, apártese de las religiones, piense, investigue, cuestione y
si puede y no le da miedo; actúe, salga a las calles, manifiéstese, opóngase.
Trabaje menos, produzca menos, viva y
aprenda mas, disfrute de la vida y encuentre placer en las cosas que no cuestan
dinero, siéntase orgulloso de sus logros individuales y colectivos no
representativos de valor económico, discuta con sus amigos y su familia sus
condiciones de vida y el porqué de sus angustias, deshágase de las ataduras del
sistema, deje de comprar, atáquelos donde más les duele, si hemos de caer
derrotados vendamos cara nuestra derrota, pero siempre pensemos que otro mundo
es posible, hay cientos de miles, tal vez millones de personas que ya han
empezado a abrir sus mentes al conocimiento y tenga la certeza que tan pronto
usted use su inteligencia para pensar e informarse dejará de creer todo lo que
le dicen y buscara alternativas que le permitan ser feliz y hacer felices a los
demás sin tener que consumir para probarse a si mismo su valor.
Que podemos hacer para honrar la memoria de Sergio
David Urrego ?
Luchar para que su muerte no sea en vano, para que su lucha
no muera con su propia muerte, debemos organizarnos y luchar por cambios
estructurales en los modelos que nos agobian moral y económicamente, honrar su
memoria es informarnos acerca de su lucha y después de entender sus ideales
hacer uso de ese conocimiento para intentar cambiar las estructuras de poder,
tenemos que instaurar en la memoria colectiva la idea de que Sergio Urrego murió
por sus ideales para probarle al mundo lo mal que este se encuentra y lo
jodidos que seguiremos si no hacemos algo al respecto. Allí afuera hay miles de
personas que como Sergio son victimizados todos los días por asumir su
sexualidad, vivirla y disfrutarla. No
hay que esperar mucho de los órganos de control social estatales, no creo que
el ministerio de educación vaya a introducir una hora semanal de educación para
la tolerancia y el respeto, no creo que ninguna institución educativa
confesional vaya a apartarse de los preceptos morales de su libro sagrado para
aplicar las leyes del estado, ellos consideran ese libro muy por encima de las
mismas leyes que los otros poderosos promulgan para su propio beneficio. Sin la
lucha constante de sus compañeros y su familia, en un par de meses Sergio dejara de ser
noticia y su heroico acto se habrá olvidado en los archivos gracias a la nueva
barbarie que será titular de primera página. No podemos olvidar a Sergio y no
podemos permitir que los poderosos lo olviden, que vean en su acto una señal de
los tiempos que vienen, que se asusten, que les de miedo, que se escondan, que
no puedan dormir si nosotros no podemos dormir, solo con la lucha por un mundo
mejor honraremos la memoria de Sergio David Urrego quien fue hasta el fin de
sus días un anarquista, homosexual, ateo y libertario convencido y militante.
Solidarizarnos con su lucha y preservar su memoria,
eso es lo que podemos hacer para evitar que su heroico acto caiga en el olvido.
Escrito por Ricardo Restrepo. Septiembre 9 de 2014.
Link a la noticia aparecida en "El
Espectador" el 7 de septiembre de 2014
http://www.elespectador.com/noticias/bogota/pruebas-de-sergio-articulo-515085
Link al Ask.fm de Sergio Urrego
http://ask.fm/SergioDavidRiot
Link al Ask.fm de Sergio Urrego
http://ask.fm/SergioDavidRiot
Link a la pagina de facebook de Sergio David Urrego.
https://www.facebook.com/sergiodavidurrego1?fref=ts
Link al twitter de Sergio David Urrego
https://twitter.com/SergioDavidU
Link a la pagina de Instagram de Sergio David Urrego
http://instagram.com/sergio1125
Link a la pagina de la "Union Libertaria
Estudiantil" a la que Sergio orgullosamente pertenecía.
http://ulestudiantil.org/Exigencias/Sergio.html
Link al comunicado de prensa del colegio
"Gimnasio Castillo Campestre"
http://www.scribd.com/fullscreen/239157750?access_key=key-ckDuoIdR86vXMBck0M2l&allow_share=true&escape=false&view_mode=scroll
Link al editorial de "El Espectador" del 9
de septiembre de 2014.
http://www.elespectador.com/opinion/editorial/morir-el-intento-articulo-515466
Link a la carta abierta de una antigua profesora de
Sergio :
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-14503718
link a lo que escribo una de sus amigas y compañeras
de colegio
http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/educacion/suicidio-de-estudiante-sergio-urrego-palabras-de-su-mejor-amiga/14504097
Texto completo de la noticia aparecida en "El Espectador"
el 7 de septiembre de 2014.
“Esta carta se ha escrito con el fin de esclarecer
ciertos datos acerca de la denuncia de acoso sexual que han puesto los padres
de mi expareja. Lo hago de manera escrita debido al suicidio que he cometido y
porque no quiero que los 16 años de vida que tuve se hallen con una oscura
mancha llena de mentiras”. Así empieza una de las cartas que Sergio Urrego dejó
en su casa, una hora antes de quitarse la vida. Se lanzó de la terraza del
centro comercial Titán Plaza, al noroccidente de Bogotá, el pasado 4 de agosto.
Cada 40 segundos, en alguna parte del mundo, una persona
se suicida. Sergio Urrego entró a engrosar esa cifra estéril que esta semana
divulgó la Organización Mundial de la Salud, pero antes de hacerlo dejó por
escrito todos los indicios que apuntarían a que su muerte está fuertemente
relacionada con la discriminación que vivió en su colegio por ser gay. Un mes
después de los hechos, con el dolor vivo —innombrable— que significa perder a
un hijo, su mamá Alba Reyes y su papá Robert Urrego autorizaron revelar los
detalles de su historia.
“Mi sexualidad no es mi pecado, es mi propio paraíso”, es
el mensaje que todavía se lee en el muro de Facebook de Sergio Urrego. Eso
creía este joven, para quien el amor no era una cuestión de géneros, de hombres
y mujeres que se casan y reproducen. Hace 6 años estudiaba en el Gimnasio
Castillo Campestre, una institución católica, en Tenjo, de 600 estudiantes de
clases media y alta, que se ufana de “rescatar los valores para alcanzar la
paz”.
Llegó aquí por la ilusión de sus padres de que cursara
bachillerato en un colegio más grande y con mejores instalaciones al del
barrio, donde cursó primaria becado. Estaba en 11° grado, y su novio, hace mes
y medio, era un compañero del curso. Todo empezó a comienzos de mayo de 2014,
cuando el profesor Mauricio Ospina decomisó un celular que tenía una foto de
Sergio Urrego y su pareja dándose un beso. El profesor llevó el caso a las
directivas de la institución y los jóvenes fueron llamados a “Psicorientación”.
Allá les dijeron que estaban cometiendo una falta grave,
porque el manual de convivencia decía que estaban prohibidas “las
manifestaciones de amor obscenas, grotescas o vulgares en las relaciones de
pareja dentro y fuera de la institución” y que estas relaciones debían ser
autorizadas por los padres. Sergio y su pareja fueron llamados en repetidas
ocasiones a la oficina de la psicóloga del colegio, Ivón Andrea Cheque Acosta.
Fue ella quien los citó, el 12 de junio, junto a la coordinadora de turno y
cuatro docentes más, para que explicaran su relación de pareja y para que les
contaran a sus padres que estaban citados el 20 de junio para hablar del tema.
Una amiga de clase recuerda que estaban preocupados y temerosos de esta reacción.
Sergio se llenó de valor. Primero le contó a su papá, a quien le tenía una
profunda confianza, y luego a su mamá. Los dos lo respaldaron y le recordaron
que más allá de sus preferencias sexuales él era su hijo y lo iban a apoyar. El
escenario fue radicalmente distinto para su novio: sus padres se
escandalizaron, lo aislaron y lo retiraron de clases.
El 20 de junio, Alba Reyes, la mamá de Sergio, fue a la
cita acordada. Al llegar, la rectora Amanda Azucena Castillo preguntó por el
papá, Reyes le explicó que por compromisos laborales no pudo asistir. Castillo
respondió que Sergio no podía entrar a clases hasta después de vacaciones
cuando se diera la reunión con el padre. “¿Está violando mi derecho a la
educación?”, le preguntó Sergio, y ella respondió desafiante que sí.
Cansados de tantos atropellos, el 1° de julio, Alba Reyes
y su hijo radicaron una queja ante la Secretaría de Educación de Cundinamarca
en contra del colegio Gimnasio Castillo Campestre. El documento denunció varios
supuestos cobros arbitrarios en el colegio y la discriminación que tuvo su hijo
por su preferencia sexual. También relató que la rectora Castillo no les
entregó los últimos resultados académicos de Sergio, a pesar de estar “a paz y
salvo” con la institución.
En diálogo con El Espectador, la secretaria de Educación
de Cundinamarca, Piedad Caballero, afirmó que aún no han respondido la queja
que interpuso la madre de Sergio. Sin embargo, explicó que se realizaron
visitas para verificar las denuncias. El informe que reportaron los funcionarios
, luego de hablar con la rectora Castilla, señaló que Sergio era un joven
abandonado por su familia, pero nunca refirió el trato discriminatorio por
parte del colegio que denunciaron sus padres. En cuanto a las supuestas
irregularidades por cobros arbitrarios, Caballero explicó que siguen en proceso
de investigación, porque el colegio pidió suspender las visitas, ya que tras la
muerte de Sergio manifestaron sentirse amenazados por la Unión Libertaria
Estudiantil, la organización anarquista a la que perteneció este joven.
La última reunión entre el colegio y los padres de Sergio
fue el 12 de julio. A ella asistieron la rectora, el director, la psicóloga y
una profesora. Las directivas dijeron que no era cierto que estuvieran
discriminando a Sergio por su orientación sexual, pese a sus reproches sobre
que no tuvieran la misma actitud frente a las parejas heterosexuales. La
rectora afirmó que este caso era distinto porque existía una queja de acoso
sexual contra él. Sergio lo negó sorprendido. Sus padres pidieron pruebas.
Castillo dijo que no las tenían en ese momento y advirtió que la única forma
para que el joven volviera a clases era que presentara un certificado de
acompañamiento psicológico todos los meses hasta el día de su grado.
El lunes 14 de julio el papá llevó el certificado al
colegio para que su hijo por fin reanudara clases. Pero al día siguiente,
mientras Sergio esperaba que lo recogiera la ruta del bus, la psicóloga lo
llamó y le dijo que los documentos no cumplían con los “parámetros requeridos”
y que no podía ir a la institución. “Llamé desesperada al psicólogo para
decirle que me ayudara a corregir los certificados porque no querían dejarlo
entrar. Yo ya veía muy angustiado a Sergio por todo esto”, señaló Alba Reyes.
Por esos días, fiscales de la Unidad de Reacción
Inmediata de Engativá llamaron por error a Robert Urrego y le contaron que
efectivamente existía una denuncia por acoso sexual contra su hijo. La queja la
habían puesto los papás del compañero de Sergio. El derecho de petición que
hicieron, el 22 de julio de 2014, dice que Sergio “pretende con su actuar
manipular y dominar a su hijo para que acceda a mantener una relación de
noviazgo con él por medio de manifestaciones afectivas en público”.
“Sergio estaba destrozado con la denuncia”, afirmó su
padre, Robert Urrego. Por eso decidieron retirarlo e inscribirlo en su antiguo
colegio, el Liceo Normandía. Sus compañeros lo despidieron con mensajes en una
cartelera pequeña. La directora y profesora de este pequeño plantel, Olga Milena
Jankovich, recuerda a Sergio como el mejor estudiante que ha tenido y relata
que por esos días él le contó la situación y le pidió consejo, porque “lo
único” que quería era terminar el bachillerato.
El 28 de julio, los papás de Sergio radicaron la petición
de retiro, en la que dejaron constancia de la discriminación y trato degradante
que recibió su hijo por parte de las directivas. En el documento solicitaron
que les reintegraran los derechos de grado y les dieran certificados de paz y
salvo. El colegio negó la petición el 1° de agosto, argumentando que ya se
había hecho la reserva y consignación de la fiesta de graduación.
Para seguir con la pesadilla, a Alba Reyes le pusieron
una denuncia ante una Comisaría de Familia por abandono de hogar, manifestando
que ella vivía en Cali y que Sergio estaba solo en Bogotá, con su abuela de 90
años. El tema terminó con una visita domiciliaria a Sergio, a la que su madre
no pudo asistir. “Entraron a mi casa y cuestionaron a Sergio, al final la
funcionaria dijo que no se trataba de un caso de violencia intrafamiliar”,
mencionó Alba Reyes.
A pesar del retiro del colegio, por trámites de
inscripción, Sergio presentó las pruebas del Icfes a nombre del Gimnasio
Castillo Campestre, el pasado 3 de agosto. Alba Reyes voló a Cali al día
siguiente para avisarle al gerente de la sede en la que trabaja que no podía
viajar más porque le afanaba mucho que por los procesos legales en curso le
quitaran a su hijo. Esa misma noche regresó a Bogotá. Cuando entró encontró en
la mesa del comedor una nota que decía: “Se presentó un problema, no puedo ir
al colegio”. Extrañada subió a buscar a Sergio a su cuarto. En la cama encontró
la segunda nota que decía: “Estas cosas sólo las pueden tocar mi madre o mi
padre. Las que están selladas entregarlas así. No abrir”, junto a varios libros
y una nota para sus amigos.
Allí también dejó la segunda misiva, quizá la más dura y
desesperanzadora, donde se despide con cariño de su padre, de su abuela y de su
madre. “Hoy espero lean las palabras de un muerto que siempre estuvo muerto,
que caminando al lado de hombres y mujeres imbéciles que aparentaban vitalidad,
deseaba suicidarse, me lamento de no haber leído tantos libros como hubiese
deseado, de no haber escuchado tanta música como otros y otras, de no haber
observado tantas pinturas, fotografías, dibujos, ilustraciones y trazos como
hubiese querido, pero supongo que ya puedo observar a la infinita nada”,
escribió Sergio, luego de pedir que donaran sus órganos y que no lo enterraran
con curas ni oraciones; también dejó claro que el detonante de su muerte fueron
todos los problemas que tuvo últimamente en el colegio.
La tercera carta la dejó en la mesa de noche de su madre:
“A quien corresponde”, decía el encabezado y en ella desmiente las acusaciones
por acoso sexual de la familia de su novio: “En la memoria de mi celular y en
el escritorio de la pc quedan dos pantallazos de nuestras conversaciones en
Whatsapp que demuestran que él no se sintió acosado en ningún momento, pues
respondía con naturalidad a los mensajes. También hay pantallazos de la
conversación que él tuvo con un amigo después de que les contara a sus padres
sobre su orientación sexual, en los que escribió que estaba vuelto mierda
debido a la posición que tomó su madre después de recibir la noticia (…) Él
puede confirmar la veracidad de toda esta información, así como los testigos de
nuestros actos (cuando había). Nunca en mi vida he acosado sexualmente a nadie,
me parece un acto reprochable”.
El 4 de agosto de 2014, Sergio se bañó a las 7:00 p.m.,
le mostró el uniforme de su nuevo colegio a la persona que cuida a su abuela y
salió de la casa. Dejó la comida servida. Llegó al centro comercial Titán Plaza
y tras cruzar varios mensajes de despedida con amigos se lanzó de la terraza.
Falleció tres horas después en la Clínica Shaio de muerte cerebral. El viernes
8 de agosto fue el funeral. Una de sus compañeras, que pidió proteger su
identidad, recuerda que ese día fueron 40 de los 42 estudiantes de 11° grado
del colegio. A la semana siguiente, el martes 26 de agosto, a los estudiantes
los citaron a una reunión. La psicóloga les pidió que fueran discretos con el
suicidio de Sergio. La rectora Castillo les dijo que como no habían pedido
permiso para ir al velorio, tenían que reponer el día el próximo sábado. En la
reunión nunca escucharon que la rectora lamentara la muerte de Sergio, pero sí
que se refirió a él como “anarco”, ateo y homosexual. Este diario llamó en
cinco oportunidades al Gimnasio Castillo Campestre para consultar sobre todas
las denuncias a la rectora Castillo, pero manifestaron que estaba en una
reunión y no podía hablar.
Para quienes conocían y querían a Sergio nada en la
descripción que hizo la rectora podía considerarse malo. Sabían que él, así
como sacaba los primeros puestos en todas las clases, también era gay,
anarquista y pertenecía a la Unión Libertaria Estudiantil. Conocían su estilo
crítico e irreverente, sus duros reproches a las religiones y su apertura para
expresar sus preferencias homosexuales.
Sergio Urrego quería graduarse, tenía pensado estudiar
inglés en Australia y luego ingeniería ambiental. Su papá, con la voz
entrecortada por el llanto, dice que su hijo se suicidó como un grito de
protesta. Su madre afirma que no descansará hasta limpiar su nombre, por eso
presentará, con el apoyo jurídico de Colombia Diversa, una tutela la próxima
semana. Sus amigos y familiares planean hacer un plantón y manifestación
cultural a su nombre el próximo viernes, frente al colegio y el centro
comercial Titán Plaza.
En una de las tres cartas que este joven dejó se despidió
de su abuela. Escribió que iba a extrañar sus manos, su manera de mirar, de
soñar, de añorar la juventud: “Nunca deseé morir antes que ella, pero esto ya
no da más. En realidad pido unas muy sinceras disculpas por esto”, dijo. Sus
palabras son una puñalada para quienes creemos que su muerte deja lecciones
profundas y complejas sobre esta sociedad limitada, tan fiel representada por
el sistema educativo.
Link a la misma noticia:
http://www.elespectador.com/noticias/bogota/pruebas-de-sergio-articulo-515085
Editorial de El espectador del 9 de septiembre de 2014
Morir en el
intento
Sergio Urrego salió de su casa el pasado 4 de
agosto y se dirigió hacia el centro comercial Titán Plaza de Bogotá.
Por: Elespectador.com
Dejó una serie de cartas y chats a sus allegados
más cercanos pidiendo excusas, dando algunas explicaciones, lamentando no poder
vivir más en este mundo, manifestando que reprochaba el “acoso sexual” del que
fue acusado, ofreciendo pruebas de que no existió. Sergio Urrego probablemente se
sentía acorralado, o hastiado, o injustamente maltratado. “Esto ya no da más”,
escribió en una carta. Luego se tiró de la terraza del Titán para dejar de
existir a las tres horas por muerte cerebral. Fin de una vida. Sergio Urrego,
hay que decirlo porque en este caso mucho importa, era abiertamente homosexual.
De acuerdo con lo que registró este diario el
domingo pasado, el joven estudiante se suicidó por lo que parece ser una
discriminación feroz y atrevida por parte de las directivas del Gimnasio Castillo
Campestre, el colegio donde estudiaba desde hacía seis años y donde sostenía
una relación sentimental con otro alumno del plantel.
La presión, a juicio de lo que Urrego dejó en una
amplia documentación, se dio, justamente, por mantener esa relación pública. O,
mejor, por las reacciones discriminatorias que se sucedieron a esta conducta:
de los padres de su pareja, por un lado, y de la directora del colegio, por el
otro, quien supuestamente no lo dejaba entrar a clases mientras no se
adelantara una reunión con todos los involucrados.
A su turno, en W Radio, ella, Amanda Castillo, dijo
ayer, luego de un prolongado silencio (con este periódico no quiso hablar), que
no, que su colegio no discrimina, que no hay acoso, que “siempre respetamos la
intimidad de los seres humanos y jamás hubo presión y discriminación por ser
homosexual”. No, no y no.
A su turno, las autoridades se pronunciaron a
primera hora: el Ministerio de Educación, en voz de su titular, Gina Parody,
lamentó el hecho y anunció sanciones, investigaciones; Carlos Eduardo Valdés,
del Instituto de Medicina Legal, dijo que en el cuerpo del joven no se
encontraron rastros de alcohol o, dicho en su propio lenguaje, que “se
realizaron estudios toxicológicos, los cuales arrojaron negativo”. Ahora todos piden acción,
hechos contundentes, reacciones institucionales.
Todo eso, rápido y expreso: todo lo que faltó
cuando el muchacho estaba vivo. Nada dijo, por ejemplo, la secretaria de
Educación de Cundinamarca, Piedad Caballero, ante la queja que elevó la madre
de Urrego el 1º de julio (¡el 1º de julio!) en contra del colegio por los
supuestos cobros arbitrarios allí impuestos y por la discriminación que tuvo su
hijo por haber manifestado un gusto, una preferencia. Nada dijeron, tampoco,
los fiscales de la Unidad de Reacción Inmediata de Engativá por la denuncia que
existía de acoso sexual contra Urrego por parte de los padres de su compañero:
a saber, un niño de 16 años que acosa sexualmente a otro de su misma edad. Un
absurdo que merecía atención inmediata, algo afín al nombre de la entidad. No
quisieron esclarecer la situación de lo que estaba ocurriendo ni se
manifestaron en manera alguna.
Así las cosas, independientemente de lo que las
autoridades (ahora sí) terminen por probar, lo que tenemos aquí es nada menos
que el fracaso de nuestra sociedad. En mayúscula. La incapacidad de un joven de
vivir a plenitud su sexualidad. El suicidio que llegó acaso como símbolo o como
protesta o como desesperación y solución final. Dan igual a esta hora las
interpretaciones. Acá nos encontramos inmersos en el capítulo grande de este
país: promover un trato diferenciado a una persona, dependiendo de su
condición. Sergio Urrego murió en el intento. Este país ha fracasado.
Carta abierta de una antigua profesora después del suicidio
de Sergio
Maestra escribe carta póstuma al joven que
se suicidó
A
un mes de la muerte de Sergio Urrego, su profesora de primaria le escribe.
El caso de Sergio Urrego, un estudiante de undécimo grado del Gimnasio Castillo que, al parecer, se suicidó por la discriminación a la
que fue sometido debido a su condición sexual, despertó indignación en el país.
Cuando se cumple un mes de los hechos, y el caso ha
llegado al Congreso y al Ministerio de Educación, la maestra de primaria del joven le escribe un sentido
mensajeen el que aparece un Sergio inteligente, leal, crítico y
víctima de la intolerancia. (Lea también: Amiga
habla del sufrimiento de Sergio Urrego, el joven que se suicidó)
El alumno más brillante
Por Olga Milena Jankovich*
Conocí a Sergio en su infancia. Durante los años que
estuvo en mi colegio fue un estudiante brillante, gran compañero y amigo.
Por su desempeño siempre destacable, se le otorgó una
beca a la excelencia, y durante los seis años siguientes mantuvimos
comunicación a través de Facebook.
Él me comentaba de sus logros y manifestábamos admiración
mutua por ideas, sobre todo, porque él era un defensor acérrimo de los
derechos humanos, feminista, pensador crítico y, aunque yo no me identifique
con la corriente anarquista, nuestros pensamientos siempre fueron similares en
cuanto a querer un mundo incluyente y en paz. De eso hablábamos en ocasiones, y
hasta nos permitíamos discrepar. (Lea también:Cómo
puede un padre proteger a su hijo si sufre de matoneo por ser gay).
Más que quererlo, lo admiraba y me sentía profundamente
orgullosa de haber sido su maestra, sabía que llegaría lejos.
El 20 de junio de este año recurrió a mí buscando
orientación para interponer una queja contra el colegio donde estudiaba, ya que
iban a impedirle el ingreso por demostraciones afectivas que consideraban
inmorales por ser de carácter homosexual. (Lea también:'Colegio
de joven que se suicidó habría violado Ley de Convivencia').
Lo llamé, hablamos del tema, le dije que no conocía mucho
cómo funcionaban los entes reguladores y de control departamentales, pero lo
animé a continuar y lo enfoqué en que lo que hiciera debía servir para que
modificaran el acuerdo de convivencia, ya que era inconstitucional.
Seguimos hablando continuamente sobre el tema, le pedí el
radicado del derecho de petición que había extendido al colegio para resolver
su caso, y me sorprendió saber que no contestaron
dentro de los términos, porque sé que es deber de cualquier institución
educativa dar respuesta a las solicitudes en un término no mayor a 15 días
hábiles.
En julio, Sergio recurre a mí de nuevo, esta vez
pidiéndome que le ayude a conseguir un cupo en un colegio de Engativá para
terminar su bachillerato, ya que es lo “único” que quiere. Yo le digo que la
única opción posible era volver con nosotros, es decir, volver al Liceo
Normandía. Su respuesta fue “sería bastante bueno”.
Le pregunto por sus calificaciones y me dice que son
buenas, como siempre, y empiezo a gestionar su ingreso, ya que otorgar un cupo
a estas alturas y para grado once no es nada fácil. Sin embargo, teniendo en
cuenta la calidad de ser humano que era él, decidimos ayudarle.
Para mí, era grandioso tener a un estudiante como Sergio
en mi colegio.
Los padres lo matricularon y le compraron los uniformes,
y el viernes anterior a su muerte vino a saludarme a mi oficina.
Desafortunadamente yo no estaba (cuánto lo lamento), pero me dejó un postre,
saludó a los profesores y manifestó que con ellos había pasado los mejores años
de su vida.
Al lunes siguiente no había clase, ya que los colegios
acostumbramos dar un día libre “post-icfes”. Sin embargo, esa noche hablé con
su mamá sobre el tema de la ruta escolar y le advertí que por ser su primer día
él tendría que llegar por su cuenta, aunque en la tarde nuestro transporte lo
regresaría.
Alba,
la madre, y yo estábamos muy preocupadas por él. Ella me lo recomendó y yo le prometí estar muy pendiente. Es más, había decidido ir temprano a su salón a verlo y a
abrazarlo. Ese sinsabor de no haber hecho más lo cargaré por siempre.
Estoy segura de que el detonante de su suicidio fue el
tema del colegio. Él quería vivir, pero la impotencia fue
mucha. Su muerte
y la forma cómo la ocasionó fue en protesta a lo que sucedía.
Como
maestra debo decir que este caso es un ejemplo claro de la deshumanización del
sistema educativo. Somos
muy pocos maestros para quienes el sentido de la educación responde a una labor
de transformación, más que al cumplimiento de unos resultados.
*Directora del Liceo Normandía, donde Sergio Urrego cursó
con honores la primaria.
Publicación
eltiempo.com
Sección
Vida
Fecha
de publicación
8 de septiembre de 2014
Autor
EL TIEMPO