miércoles, 23 de marzo de 2016

ENTRE "1984" Y "UN MUNDO FELIZ"

A mí siempre me causa cierto malestar ver las manifestaciones de repudio o condena que se suceden después de cualquier atentado alrededor del mundo, y no es que no me indigne con el dolor de las víctimas, al contrario, comparto con todos los que se manifiestan la empatía que nos hace humanos, el malestar al que hago referencia es el que me produce el conocer las causas de los hechos y ver que quienes dicen protegernos son los mismos que se benefician de la violencia generalizada, la guerra que se está desarrollando en el mundo es una guerra irregular e interminable porque fueron ellos mismos, quienes dicen combatirlos, quienes crearon el enemigo en primer lugar, y así son todas las guerras de ahora y las de antes, los intereses son económicos, de control territorial, de redefinición de fronteras, de explotación de recursos naturales y humanos y si buscamos causas más directas podríamos mencionar la invasión a Irak en busca de armas de destrucción masiva que nunca existieron y que por supuesto nunca encontraron, o la desestabilización de Libia y el intento de derrocar el gobierno Sirio,  no cabe duda que esa guerra tuvo como objetivo el control de los recursos energéticos de la región y alimentó el deseo de venganza de los pueblos invadidos, ¿qué haría usted si fuera su país el invadido y saqueado por los invasores? no pretendo decir que los inmolados de hoy sean los héroes del Siglo XXI, ellos son unos asesinos despiadados pero no menos asesinos y no menos despiadados que el Presidente que ordena invadir países y bombardea de manera indiscriminada barrios residenciales, las guerras solo dejan beneficios en las mismas elites que las inician y por ello están hechas para durar, no para ser ganadas, por más retorica que usen los políticos y los medios encargados de difundir su propaganda. 
Pero lo peor de esta guerra mundial, en el sentido que está afectando a todos los habitantes del planeta o por lo menos a un alto porcentaje, no es que podamos morir mañana en la parada de autobuses o  en el aeropuerto, es que gracias a esta guerra y a las otras,  los gobernantes están justificando las más brutales medidas represivas de que se tenga noticia en un mundo cada día más cercano al imaginado por George Orwell en su profética obra 1984, el hombre de hoy está perdiendo el control sobre sus vidas entregándosela a sus verdugos, nos paseamos entre dos distopías, de un lado la del “Mundo Feliz” de Aldous  Huxley, concentrados en el entretenimiento insulso de los medios de comunicación que ofrecen la misma basura informativa que retroalimenta nuestra esclavitud perpetua para mantenimiento del mismo sistema que nos hace esclavos y por otro lado el estado totalitario que describía Orwell en “1984”,  desenmascarado por Julian Asange, Chelsea Manning y Edward Snowden héroes de la sociedad cuyo sacrificio ha sido largamente silenciado por los grandes medios de comunicación.
La guerra no va a parar mientras nuestros gobernantes existan porque son ellos los principales beneficiarios de las guerras que hoy se libran, ellos y sus jefes, los dueños del mundo, los mismos dueños de las fábricas que producen las armas, de las empresas que contratan los mercenarios,  de los canales de televisión que nos embrutecen, de los periódicos que nos mienten, de las agencias de noticia que nos (des) informan, de las multinacionales que comercian con las riquezas de los pueblos invadidos.

Por eso, la próxima vez que nos indignemos por un hecho como el de Bruselas tratemos de entender el contexto sin olvidar la historia, solo así podremos llegar a la verdad y hacer de nuestra molestia un agente de cambio. 

sábado, 5 de marzo de 2016

SOLO CALLO CUANDO NO TENGO NADA QUE DECIR

Tengo un buen amigo que tiene la costumbre de mandarme a callar cuando mi opinión no coincide con la suya, especialmente cuando la discusión se desarrolla en compañía de otros amigos porque cuando estamos solos escucha con atención mis argumentos y se muestra respetuoso de mis opiniones. Ayer discutíamos amablemente acerca de las causas de la crisis actual de la economía argentina y su argumento se basaba en la culpa, decía, haciendo eco del discurso mentiroso de los medios del grupo Clarín, que el problema es que los argentinos se acostumbraron a vivir por encima de sus capacidades, que la inversión social del Kirchnerismo (ellos le llaman gasto) era insostenible, que no estaba bien eso de pagar $30 Pesos ($2 USD) de energía, que no era justo con los empresarios que solo querían un retorno equitativo para su inversión. 
Intente explicarle que es posible y además deseable cuando las políticas del estado entienden que los servicios públicos son precisamente servicios y no negocios para enriquecer a unos cuantos, que los subsidios son necesarios y que pueden ser una buena forma de redistribución de la riqueza, sin embargo mi amigo se puso del lado de los empresarios a pesar de que un par de días antes manifestaba su inconformidad por el exagerado incremento de precios consecuencia directa de las políticas económicas del nuevo gobierno. No me dio tiempo de explicarle que su posición, la del empleado que defiende al empresario, la del esclavo que defiende al amo, era el resultado de la efectividad de las herramientas de manipulación mediática tan bien estudiadas por Noam Chomsky.

Me tomo la molestia de escribir esta entrada de mi blog para tratar de desarrollar la idea con la esperanza que mi amigo entienda mis argumentos y no los vea como una diatriba personal, seguirás siendo mi amigo y precisamente porque aprecio tu amistad y respeto tu opinión me atrevo a decir que te equivocas.

Lo que no es normal es que te pongas del lado del empresario y defiendas su causa, si hoy lo haces y asumes una responsabilidad que no te corresponde es porque has interiorizado el discurso de las élites que te convierten en tu peor enemigo, si te sirve de consuelo no eres el único, es tal el grado de adoctrinamiento que una buena parte de los que votaron el cambio de “cambiemos” lo hicieron convencidos de la bondad de su acto y el hecho de que hoy, después de todas las medidas regresivas y represivas, sigan creyendo que en el fondo es su propia culpa, no por haber elegido de manera equivocada si no por haber vivido por encima de sus capacidades, es una prueba irrefutable de la efectividad de las herramientas de manipulación mediática que paso a explicarte.

En primer lugar crean problemas y fingen proponer soluciones, el problema lo crean cuando eliminan las retenciones a los gremios agroexportadores y mineros, devalúan la moneda y negocian con los fondos buitre. La solución que proponen y ejecutan, es el desmantelamiento del estado, despidos masivos, endeudamiento, eliminación de subsidios, desregulación de los controles de precios, aumento de los servicios públicos, ingreso a tratados de libre comercio neocoloniales como el TPP y todas las fallidas recetas del FMI.  

Luego te distraen con información inútil desviando tu atención con problemas insignificantes para que no te ocupes de los temas importantes. ¿Has visto cuantos programas de farándula hay en la televisión? ¿Cuántos reality show absurdos de canto, baile y narcisismo barato? ¿Mirtha o Susana? ¿Sabes porque sacaron del aire 678, por que echaron a Victor Hugo Morales, o cancelaron la señal de Telesur? Y llegamos entonces a la tercera herramienta de manipulación mediática que es consecuencia de la anterior, le hacen creer a la audiencia que la estupidez, la vulgaridad y la ignorancia son modas y que está bien que así sea.

Luego viene la autoculpabilidad, haciéndote creer que lo que ahora ocurre es por tu culpa (de ahí viene la idea de que los argentinos vivían por encima de sus capacidades)  y que por lo tanto no puedes quejarte ni reclamar mejores condiciones de vida, el mecanismo de la autoculpabilidad es mucho más sencillo de usar en sociedades judeocristianas que han interiorizado el concepto de pecado como algo natural.

Entonces, y como consecuencia de lo antes enunciado, logran que el pensamiento emocional triunfe sobre el pensamiento crítico induciendo ideas, miedos, compulsiones y comportamientos impulsivos y sin fundamento.

Hay otras cinco estrategias de manipulación mediática que no menciono pero que puedes investigar por ti mismo para que comprendas mejor las fuerzas oscuras que están detrás de la culpa interiorizada que te hace creer que esta bien que quiten subsidios, y aumenten tarifas, cuidado son dos asuntos distintos aunque la consecuencia sea la misma, tendrás que pagar mucho más por los bienes y servicios que consumes, para beneficio de unos pocos, justamente aquellos a quienes defiendes con tu argumento de que los argentinos vivían por encima de sus capacidades.