viernes, 18 de junio de 2010

JOSE SARAMAGO HA MUERTO

Decía mi abuelo, que no era un sabio, como suele decirse de los ancianos para hacerles la vida menos miserable, que el empezó a darse cuenta de su propia vejez el día en que solo empezaron a importarle los obituarios.

Tal vez sus palabras se quedaron grabadas en mi inconsciente por que creo que yo empecé a envejecer el día en que murió mi primer amigo, se llamaba Cristian y murió de lo que en aquellos días, principios de los noventas, solíamos llamar eufemísticamente "la gripa", como tratando de conjurar con su omisión el dolor que el SIDA causaba a nuestro alrededor.

Después de Cristian, vinieron muchos mas amigos, y después de los amigos empecé a sentir como propias las muertes de personas que aparecieron en mi vida a través de las artes; escritores, actores, directores de cine, músicos. Algún día escribiré sobre mis muertos y a diferencia de Fernando Vallejo, quien en su ultimo libro: "El don de la vida" escribe sobre sus muertos, y hace una lista de los mismos de la que excluye aquellos a los que no haya visto con sus propios ojos y en vida; mi lista incluirá mas bien los muertos cuyas vidas u obras hayan tocado la mía para bien o para mal. La lista podría ser interminable, pero tal vez se convierta en un ejercicio mental del recuerdo que preceda a mis memorias, por que tanta vida y tanta muerte tienen que ser contadas.

Hoy murió José Saramago, el último en orden cronológico de mi lista, pero el primero del que escribiré.

Conocí a Saramago, a través de su obra, lo primero que leí de el fue: "Todos los nombres" una novela extraordinaria que parte del ahogo existencial de un hombre sumido en la rutina de una oficina gubernamental que le asfixia. El protagonista, de nombre José, como el autor, controvierte el orden y desafía la autoridad silenciosa pero estoicamente para lograr el único objetivo que le aferra a la vida. "Todos los nombres" es una novela que nos lleva a la angustia existencial y que me atrevo a poner a la altura de las obras maestras del existencialismo de Camus : "El extranjero" o "La caida".

"Ensayo sobre la ceguera"(aca se puede leer en linea: http://www.librosgratisweb.com/html/saramago-jose/ensayo-sobre-la-ceguera/index.htm Llevada al cine por Fernando Meirelles (Ciudad de dios) http://www.imdb.com/title/tt0861689/ es una novela de ficcion que desarrolla la idea de Thomas Hobbes: "El hombre es lobo para el hombre" solo que en la visión de Saramago el hombre es "Cruel, despiadado y brutalmente egoísta ante condiciones extremas". Un hombre se queda intempestivamente ciego mientras conduce su carro, su ceguera es contagiosa y al cabo de un tiempo la epidemia se riega por toda la ciudad. Que haría usted si hubiera una epidemia de ceguera en su barrio ? en su ciudad ? en su país ? que harían sus gobernantes ? Hasta donde llegan la bondad y la maldad ? cual es el limite entre lo permitido, lo socialmente aceptado y lo legal ? Saramago vuelve a estremecernos con esta novela cuya idea central me hizo recordar "El señor de las moscas" de William Golding.

"La caverna" es una dura critica a la sociedad de consumo, desde la perspectiva de un artesano que pierde su sustento ante la llegada de la revolución tecnológica y el desarrollo casi absoluto de la convivencia social en los centros comerciales. Saramago critica también el desmedido apego del hombre a la realidad virtual "Vivimos observando sombras que se mueven y creemos que eso es la realidad, esa realidad que hoy llamamos virtual".

"Ensayo sobre la lucidez" es defensa y ataque a la vez, de esa institución tan venida a menos llamada democracia y que Borges calificaba como "un abuso de la estadística".

En esta obra Saramago decide inventarse un pueblo en el que un día nadie sale a votar y los gobernantes se alejan para darle un escarmiento a los gobernados, la anarquía en el mundo de la lucidez de Saramago se transforma en la mejor forma de gobierno. Los ciudadanos no necesitan gobernantes, no necesitan elecciones, no necesitan democracia. La anarquía triunfa sobre el orden preestablecido y el hombre sobrevive maravillosamente a la ausencia de figuras de poder.

Eso es todo lo que leí de Saramago, tal vez algún día me anime a leer algo mas, "Los cuadernos de Lanzarote" que son sus memorias los tengo entre mis pendientes.

En general su obra me ha gustado y su posición política me ha impactado positivamente , amen de su militancia activa en causas que yo comparto: ateismo, luchas sociales, derecho a la disidencia, reivindicaciones libertarias como el aborto y la eutanasia (probablemente el mismo haya hecho uso de su derecho a morir dignamente para evitar la prolongación inútil del dolor y el sufrimiento que hubiese podido causarle la leucemia que lo agobiaba) Nunca dio su brazo a torcer y marcho al frente de las protestas cuando fue necesario tanto durante la dictadura de su país como en los múltiples gobiernos que le sucedieron y alrededor del mundo.

Paz en su tumba dirían los creyentes. Los ateos, que somos ante todo realistas, preferimos decir que será recordado por su obra y que mientras haya un libro suyo en una biblioteca, su muerte será una anécdota más de su maravillosa vida. La inmortalidad de los cristianos es una ficción, la verdadera inmortalidad se adquiere a través de la memoria. Saramago, para mi, no morirá del todo, por que pronto estaré leyéndole nuevamente.



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