jueves, 21 de julio de 2011

SIQUIERA TE MORISTE JULIAN

Mi muy querido Julián, han pasado ya 10 años de tu muerte y quiero decirte que no te has perdido de mucho, el mundo sigue siendo la misma mierda que dejaste, y la mayoría de quienes fueran tus amigos de aquellos días probablemente ni te recuerdan, todos aquellos que un día fueron tus compañeros de clase ya se habrán graduado, algunos habrán traicionado sus ideas y se habrán vendido al mejor postor, como las prostitutas intelectuales que suelen ser los profesionales egresados de las fabricas de engranajes de las estructuras de poder; otros, los menos, habrán buscado conciliar sus ideales con la realidad del mercado laboral y se habrán ido de bruces con un mundo inhóspito para las nuevas ideas, seguramente estarán tratando de sobrevivir con las migajas que el sistema les deja a quienes no se acoplan a el. ¿Tu a cual de los dos grupos hubieras pertenecido? ¿Habrías vendido tu inteligencia? ¿La habrías usado para ser feliz como siempre lo fuiste en tu corta pero intensa vida? ¿Te habrías graduado? yo siempre pensé que una inteligencia como la tuya solo podía desarrollarse fuera de la academia, tu no necesitabas ir a la Universidad para aprender Julián, tu a tus 20 años ya eras un sabio, un sabio joven que supo morir a tiempo.

¿Te acuerdas cuando después de fumarnos nuestro "bareto" de las diez veíamos "South Park" y sosteníamos prolongadas discusiones filosóficas en medio de la traba acerca de la ética y su influencia en la cultura popular? te pensé mucho hace algunos años cuando leí un par de libros que analizaban "South Park" y "los Simpsons" desde la perspectiva de los grandes maestros de la filosofía, estoy seguro que contigo hubiera podido discutir sus teorías, pero ya no estas Julián y nadie ha podido llenar tu lugar, ya nadie se interesa por esas tonterías que tu y yo considerábamos importantes; con decirte que Colombia, ese país que amabas y al cual regresaste convencido, en tu inocente juventud, que podrías mejorar con tu inteligencia y del que asegurabas que no podía caer mas bajo en su flexibilidad moral, eligió un personaje nefasto que estuvo en el poder durante ocho años y que convirtió la administración publica en un nefasto carrusel de corrupción que aunque te parezca increíble supero los ya de por si corruptos gobiernos que te tocaron en tu corta existencia.

Las guerras alrededor del mundo se multiplicaron y los muertos, los huérfanos y las viudas siguen contándose por miles a pesar del famoso Fukuyama que aseguraba el fin de la historia. En esto no pudimos ponernos de acuerdo Julián, tu asegurabas que el fin de la guerra fría era el principio del fin de las guerras en el mundo y yo te decía que eso no iba a ocurrir, que los poderosos necesitan guerras para mantener al pueblo asustado y dispuesto al sacrificio en nombre de esa etérea figura llamada nación, lamento decirte Julián que en eso, y solo en eso, no llegaste a tener razón.

Nuestra amada Mercedes se fue con su música a otra parte, tal vez, si tu o yo hubiéramos creído en el mas allá, podría decir que Merceditas esta arrullándote mientras canta a tu oído "Duerme negrito", pero no es así Julián, Merceditas se murió y con ella se fueron también Mario Benedetti y sus "poemas de la ofensa", su "Inventario" y su "táctica y estrategia" que leíamos juntos cuando algún mal amor nos abandonaba.

El sida, la enfermedad que te consumió en menos de una semana, ya dejo de ser mortal, hoy de eso solo mueren los pobres, pero gracias a los enfermos las multinacionales farmacéuticas siguen llenando sus arcas y la vacuna no es una prioridad ni para ellos ni para los gobiernos que ayudan a elegir con sus donaciones millonarias, otra de las muchas formas de corrupción de las que tu y yo algún día hablamos.

Yo sigo vivo, ya sabes que muy a mi pesar y casi siempre contra mi voluntad, pero sigo vivo; a veces escribo cuando me canso de leer, jamás publique nada y jamás publicare nada, no soy tan buen escritor como tu decías. Aumente diez kilos, a razón de un kilo por año desde tu partida, y si la tendencia no se revierte cuando llegue a los 50 tendré 20 kilos y 20 años mas que los que tenia cuando me conociste. Vivo en Toronto, una ciudad tan interesante como Tunja pero con festival de cine y una temporada de opera. Recuerdo que nos preguntábamos por que habíamos regresado a Colombia; tu de Copenhague y yo de Barcelona y tanto tú como yo no encontrábamos respuesta capaz de explicar el sinsentido de nuestra decisión; pues bien, en esto tenías razón, hubiera sido mejor no regresar para no tener que volver a irnos. Tu ya te fuiste del todo, yo sigo yéndome todos los días a pesar de llevar ocho años por fuera y casi siempre dudo de mi elección para este exilio, sigo, como podrás deducir, sin encontrar mi lugar en el mundo, tal vez solo a tu lado pueda sentirme a gusto.

Siquiera te moriste Julián, al final no te has perdido de nada, el mundo sigue siendo una mierda y tu inteligencia nada hubiera cambiado, el mundo no te merecía.

1 comentario:

  1. 10 años. Yo estaba en Quito.
    Hubiera querido abrazar una vez mas a Juliancito, a veces pronunciado por ti con "c".
    Yo pienso lo contrario: hubiera sido chévere tener estos años a Julian para compartir muchas cosas con él y para constatar juntos que como dice el tango: "El mundo fue y será una porqueria... en el 502 y en el 2011 también".

    Claro que el mundo lo merecia. Incluidos nosotros.

    En fin. Gracias por recordarlo.

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