jueves, 26 de junio de 2014

EN DEFENSA DE LUIS SUAREZ

El sacrosanto comité disciplinario de la FIFA profirió una dura sentencia condenatoria contra Luis Suarez por haber agredido a un contrario en circunstancias ampliamente conocidas durante el partido en el que la selección Uruguaya elimino del mundial a la Italiana.
Pero a la luz de los hechos lo que Luis Suarez hizo no se diferencia en nada de otro tipo de agresiones que pasan completamente inadvertidas en todos los juegos de fútbol, la conducta desleal de los jugadores y la falta de respeto al contrario no es propiedad exclusiva de un jugador, de hecho, aunque pretendan hacernos creer lo contrario, lo normal es que los futbolistas se provoquen unos a otros, se agredan e intenten hacerlo de manera que los jueces no se enteren, cometer la falta sin ser sancionado es uno de los medios que se utilizan para lograr el objetivo, la maquiavélica versión futbolística del fin justifica los medios. Tratar de negarlo es políticamente correcto, pero la realidad no tiene nada que ver con los ideales, vivir en el mundo de lo políticamente correcto es tratar de revivir a Platón y su mundo de las ideas en el que se debe sacrificar la realidad en beneficio del ideal aunque uno y otro sean incompatibles.
Si Luis Suarez hubiera agredido a Chielini de una manera tradicional, por ejemplo con un codazo, dicha agresión hubiera sido una anécdota mas de este mundial y al no haber sido sancionada dentro del juego probablemente hubiera sido olvidada, pero su error fue utilizar una forma de agresión poco ortodoxa aunque probablemente menos dolorosa o peligrosa para el contrario, pero la FIFA no juzga la agresión en si misma porque de hacerlo tendría que sancionar de oficio muchas acciones desleales de los jugadores, a Luis Suarez no se le juzgó por la agresión, si no por la forma de la agresión y el impacto mediático de la misma; como  en "El Extranjero" de Albert Camus , en donde el señor Meursault es condenado por haber enterrado a su madre sin el cumplimiento de los requisitos formales de dolor que la sociedad impone, así mismo Luis Suarez es severamente sancionado por agredir a un contrincante fuera de las normas de conducta que exigen que las agresiones sean las tradicionales; un codazo con fractura de tabique probablemente hubiera sido castigado menos severamente a pesar de haber producido una lesión seria al contrario.
Pero el comité disciplinario de la FIFA comete una enorme injusticia, no solo lo excluyen de toda competencia oficial con su selección durante nueve partidos, además extienden la sanción a cuatro meses sin poder jugar ningún  partido y ni siquiera puede acercarse a una cancha de futbol y la multa es la máxima que el mismo código establece. Si los "sabios" de la FIFA pudieran lo hubieran condenado a prisión perpetua, es evidente la desproporción entre la acción y la sanción, ojala esa misma FIFA fuera tan drástica con sus propios directivos que hacen mucho más daño al futbol cuando aceptan sobornos.
Luis Suarez es un jugador dotado de un enorme talento para el futbol pero su inmadurez mental es evidente, si el comité disciplinario de la FIFA estuviera compuesto por seres humanos lo suficientemente preparados, en vez de humillarlo como lo hacen con esta desproporcionada sentencia, intentarían entender las circunstancias de tiempo, modo y lugar y llegarían a la conclusión, también evidente, de que Luis Suarez lo que necesita es ayuda sicológica.
A Luis Suarez se le castiga, insisto, por transgredir las normas de lo políticamente correcto, no  por haber agredido a un rival, cosa que hacen constantemente los jugadores en la cancha, sino por haberlo agredido de una manera contraria a las buenas costumbres de la patada, el puño, el escupitajo o el codazo.
Detrás de la desmedida sentencia contra Suarez está la mano negra de la dirigencia mafiosa de la FIFA,  desafortunadamente quienes amamos este deporte tendremos que aguantar a estos señores hasta el fin de nuestros días  porque al igual que nuestros gobiernos la FIFA se ha convertido en una mafia de poder con mil millones de dólares de reservas bancarias que cínicamente defiende Joseph Blatter argumentando que la FIFA es una ONG sin ánimo de lucro.

A pesar de ser colombiano me encantaría que Uruguay quedara campeón del mundo para darle una verdadera lección a la FIFA y sus mafiosos. El sábado estaré haciendo fuerza para que Colombia gane, pero si Uruguay triunfa quedaré satisfecho cuando la misma Uruguay elimine al "campeón anticipado" repitiendo el maracanazo de 1950. 

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