¿Alguien cree de verdad que la destitución del “procuragodo”
es una buena noticia ? hubiera sido una buena noticia que no lo eligieran y
mucho menos que lo reeligieran, hubiera sido una buena noticia que el proceso
de destitución no hubiera tardado 3 años, hubiera sido una buena noticia que no
le hubiera hecho tanto daño al país con sus posiciones sectarias y dogmáticas,
pero no, esta salida la va a utilizar a su favor, se va a convertir en el héroe
de la extrema derecha ahora que su jefe natural empieza a perder popularidad
gracias precisamente a los múltiples escándalos de corrupción en los que el “procuragodo”
siempre jugó a su favor. Este señor estuvo siete años al frente de la procuraduría
y la utilizó para promover su agenda, convirtiendo uno de los pocos órganos de
control del estado que aún conservaban algún grado de respetabilidad en una extensión
de su secta, oponiéndose sistemáticamente
a los diálogos de paz, a los acuerdos y al plebiscito, mejor dicho a todo lo
que no fuera la perpetuación de la guerra para beneficio de las élites que
representa, atacó virulentamente a las minorías que debía proteger y su
discurso machista y retrogrado fue bien escuchado por los millones de
colombianos que no se han dado cuenta aún que con la llegada de la modernidad
se acabó la infabilidad de la doctrina religiosa.
Este asunto lo va a convertir en el líder de la neoderecha
colombiana, esa que sabemos ha sido aliada del paramilitarismo que él mismo defendió
por allá en sus inicios como concejal de Bucaramanga, este nefasto personaje no
ha perdido nada, al contrario, esta destitución le viene como anillo al dedo, y
a su jefe también, para seguir con la cantaleta de la persecución política de
la que son víctimas por el gobierno “castro-chavista” de Juan M. Santos.
No hay nada que celebrar, el daño ya está hecho, el exprocurador
se salió con la suya y esta destitución tardía solo confirma que Alejandro
Ordoñez es uno de los mejores abogados que ha tenido este país de leguleyos,
entendiendo la calidad en el ejercicio de su profesión como la facultad de usar
la ley de la manera más conveniente para sus propios intereses.
O alguien cree
que su decisión de acatar el fallo y no interponer recurso de casación ante la
corte celestial es por falta de legitimación en la causa como dirían los
abogados, nada, este señor no interpone ningún recurso y acata el fallo porque
esto era lo que quería, vaya uno a saber si no fue en un almuerzo con esos
mismos magistrados que hoy lo condenan donde decidieron que esta sería su
salida para catapultarlo como el más firme candidato de la extrema derecha
paramilitar en las próximas elecciones.
No, lo siento, yo no me alegro con esta sentencia, la veo
altamente sospechosa por tardía y útil a la causa del ahora exprocurador.
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