Se ha vuelto practica común entre algunos genios de
la mercadotecnia disfrazar a sus impulsadores de cualquier cosa con tal de
llamar la atención del consumidor para aumentar sus ventas. Ayer, mientras
hacía mercado en una importante cadena de
supermercados, me encontré con
una joven mujer disfrazada de hada madrina, que para mayor vergüenza debía desplazarse
en un carrito con ruedas que exhibía los productos de un ambientador de marca
"Glade" de S.C. Jhonson que se ufana de ser una empresa para la
familia ("A family company" es el eslogan con que nos hacen creer que
su codicia es buena para nosotros).
María se llamaba la
chica que disfrazada de hada madrina con unas enormes alas purpura a sus
espaldas debía lograr que los clientes compráramos los productos de su verdugo.
Ella intentaba disimular una sonrisa pero en su mirada podía verse el inmenso
dolor que le producía la humillación de tener que vestirse de esa manera
durante 8 horas al día para poder llevar un plato caliente a la mesa de sus
hijos.
Le comenté este asunto a un amigo y su respuesta fue la misma que probablemente
la gran mayoría de personas daría para casos como este: "A nadie obligan
a vestirse de esa manera para trabajar, ella lo hace libremente" y no, no
es cierto, ella no es libre de aceptar un contrato de trabajo que además de
pagarle una miseria la obliga a humillarse de semejante manera, no pude haber
libertad cuando la alternativa es el hambre, el trabajador no es libre cuando
firma un contrato de trabajo porque su libertad se ve coaccionada por su
necesidad.
Pero vivimos en un
mundo en el que el afán de lucro nos convierte a todos en pequeños sociópatas
incapaces de empatía. Quien haya
tomado la decisión de disfrazar a sus impulsadoras, ¿ sería capaz de disfrazarse de la misma forma
en que lo hacen sus esclavos ? (el trabajo asalariado es la forma moderna de
esclavitud en la que los mismos esclavos desconocen las características de su
propia esclavitud y además estarían dispuestos a defender a sus amos) ¿Disfrazarían de esta manera a sus hijas ? ¿Es tan difícil para estos sujetos entender
que la dignidad humana debiera estar por encima de las ventas de sus
ambientadores ?
Este tipo de prácticas
que degradan la condición humana debieran ser prohibidas y severamente
castigadas pero a cambio de ello tenemos gerentes que se ufanan del éxito de
sus campañas publicitarias y de mercadeo porque incrementan las ventas de sus
productos. Ellos reciben aumentos de sueldo, jugosas comisiones, alabanzas y
ascensos mientras que María tiene que disimular con sonrisas las lagrimas que
muy seguramente derramará en la intimidad de su hogar, cuando, gracias a la humillación
de la que fue víctima, pueda poner en su mesa la comida por la que "libremente" trabajó y además tendrá
que darle gracias a su amo por darle la oportunidad de hacerlo, así funciona
este sistema de mierda y todos tan tranquilos.
No habrá ninguna ley
que prohíba estas prácticas porque quienes hacen las leyes son simples emisarios
del poder económico, ¿
pero qué tal si la próxima vez que veamos esta injusticia le hacemos saber al
gerente del supermercado que nos parece denigrante? y ¿qué
tal que seamos miles quienes que nos manifestemos de la misma manera ? tal vez
se lo piensen dos veces antes de permitir semejante humillación en sus
instalaciones.
Que ironía, hoy se
celebra el 1 de mayo, día de los trabajadores, han pasado casi 130 años desde
la revuelta de Haymarket en Chicago que se saldó con seis muertos por la
violencia policial y cinco condenados a muerte por la violencia del estado, uno
de los condenados a la horca fue el periodista Adolf Fisher quien luego de la
huelga del 1 de mayo imprimió 25.000 cuartillas en los siguientes términos:
"Trabajadores:
la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló
a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!
¿Quién podrá dudar
ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero
los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos
con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.
Si se fusila a los
trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho
tiempo.
Es la necesidad lo
que nos hace gritar: ¡A las armas!.
Ayer, las mujeres y
los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en
tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se
bebía a la salud de los bandidos del orden...
¡Secad vuestras
lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!." (Adolf Fisher)
Ya los esclavos no se
levantan, dan las gracias a sus amos por darles la oportunidad de no morirse de
hambre aunque para ello tengan que humillarse disfrazándose de hada madrina
para vender ambientadores.
SC
JHONSON A FAMILY COMPANY...... si, es una empresa familiar,
con miles de millones de dólares de utilidades que van a las manos de una
familia de zánganos que viven como reyes gracias al trabajo de miles de
familias como la de María.
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